
Este mes te va a volver a pasar: llegarás al día veinte sin saber adónde se fue el dinero. Y no es por lo que ganas, ni por lo que gastas. Es por una cosa que haces el día que cobras, y nadie te dijo que estaba mal.
Cobras, y pagas. La hipoteca, la luz, el súper… A todos los demás primero. Y a ti, el último, con lo que quede. Y lo que queda, cariño, siempre es nada. No lo haces mal: lo haces en el orden equivocado. Yo llevé las cuentas de mi casa cuarenta años en una libreta, y jamás le debí un euro a nadie. Mi secreto: guardaba primero, aunque fuera poco.
Eso se llama el Plan de Fuga. Tu dinero ya se fuga cada mes por mil agujeros. El plan es que el primer agujero lo abras tú, y que lleve a algo con nombre. Se lo puedes explicar a tus hijos en tres pasos.
Paso uno: elige algo concreto, con fecha. Por ejemplo, la vuelta al cole. La OCU, la organización de consumidores, calcula unos quinientos euros por hijo antes de que empiecen las clases.
Paso dos: divide. Quinientos euros entre diez meses son cincuenta euros al mes. Si te parece mucho, empieza por veinte. Pero empieza.
Paso tres: el día que cobras, antes de pagar nada, pásalo a otra cuenta y déjalo programado. Apúntalo a mano en una libreta, delante de tus hijos, y diles la frase de siempre: primero se guarda, luego se gasta.
Y si un mes no llegas, no pasa nada: ese mes guardas cinco euros. Lo que importa no es la cantidad, es no romper la cadena.
La primera semana te dará miedo, y querrás tocarlo. No lo toques. Al mes verás la primera cifra, y en septiembre no pagarás el cole a crédito. Eso es lo que de verdad se hereda: no el dinero, el hábito.
Mira el vídeo completo, cuéntame en los comentarios para qué vas a abrir tu primer bote y, si todavía no la tienes, pídenos la guía gratuita «Organiza tu dinero desde cero» dejando tu correo en nuestra web.
Es pagarte a ti primero: el día que cobras, antes de pagar nada, apartas una cantidad pequeña para algo con nombre y fecha, y la dejas programada en otra cuenta.
Empieza por lo que puedas, aunque sean veinte euros. Si un mes no llegas, guarda cinco. Lo importante no es la cantidad, es no romper la cadena.
Elige con ellos un objetivo concreto, como la vuelta al cole, apunta la cantidad a mano en una libreta delante de ellos y repite la frase: primero se guarda, luego se gasta.
Según los cálculos de la OCU, unos quinientos euros por hijo. Repartidos en diez meses, son cincuenta euros al mes.